Jugar frente al espejo

Que se desarrolla

El bebé debe sentirse cómodo aprendiendo a controlar los movimientos de su cuerpo. En los primeros meses de vida, el bebé ya puede darse cuenta cuando la madre o el padre mueven la cara lentamente frente al bebé. Él también ya está siguiendo con los ojos las cosas que se mueven en su campo de visión. Ya puede mover manos y pies, aunque sea de forma desorganizada. Le gusta tomar la mano o el dedo de los adultos con él. Este tipo de actividad favorece el vínculo afectivo y el desarrollo sensoriomotor

A los bebés les encanta jugar frente al espejo. Frente a él, descubren el mundo que les rodea y aprenden a reconocer a las personas con las que conviven. El autodescubrimiento es una exploración sensorial importante para el desarrollo, sumada a las diferentes expresiones corporales y faciales, así como a los gestos que se realizan frente al espejo, ya sea por los padres o por el propio bebé. Cuando se mira, sonríe y nota que los adultos vuelven con otra sonrisa, el bebé aprende y disfruta mirándose en el espejo. La repetición es muy importante para la formación de conexiones neuronales que acompañarán al bebé durante toda la vida.

Tipo de juego

  • Con el bebé en tus brazos, haz una mueca frente al espejo, trata de sonreírle y tararearle.
  • Juega con tus manos y muévete frente al espejo y deja que el bebé mire.
  • Juega con el bebé frente al espejo y deja que lo toque.
  • Coloque al bebé en el suelo, sobre una alfombra o tapete y deje que el bebé mire la imagen.
  • Juega con un gorro de colores para que el bebé mire cuando te lo quitas y te lo pones.

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